A Rubelio Plauto* I Palmeras gráciles rasgan la altura, bajo algodones blancos van danzando. El cielo brilla en pura arquitectura, el mar lo muestra, limpio y fulgurando. ... El resto lo pueden leer en alguno de los tres libros de la serie Versa de versos: Tercera parte Tapa blanda – 28 agosto 2025 de Miguel Zapata Ros (Autor) Éste es el tercer libro de la serie- En el primero decíamos que su título, "Versa de versos", es como declarar que "trata del amor, de la amistad, de las cosas que vemos, que deseamos, también por las que sufrimos, ...". Porque eso son los versos y no sólo una "palabra o conjunto de palabras sujetas a medida y cadencia, o solo a cadencia", como dice la RAE. Esa palabra debemos entenderla en el contexto de la poesía que es la vida y sus cosas. También hablaremos de nuestras ciudades, nuestro mar, de la amistad y de todo lo que vemos y nos causa algún sentimiento o aunque sólo un poco nos conmueve. Y más
COPLAS A LA FERIA DE LA VANIDAD, OTRORA DEL LIBRO. Una vez más se levanta el circo en esta ciudad, con carpa de los espejos, feria de la vanidad. No busques buena escritura, ni halles valor literario, que esa feria está en la plaza del viejo libro olvidado. En la feria del usado, del libro viejo y cabal, allí sí laten las letras, tesoro más natural. Aquí en el Tontódromo, Paseo Alfonso llamado, hay papel a borbotones, pocos libros consagrados. Mirones llenan la calle, vendedores con su afán, compradores hay bien pocos, ¡qué espectáculo banal! Llegó la jubilación, muchos soñaban su día, publicar todo lo dicho que en su vida no cabía. Unos dicen que el silencio fue injusticia o conjuración, otros culpan al destino, hasta a la conspiración. Mas todos quieren la gloria, ese laurel en su frente, y un rato tras el mostrador con su libro reluciente. Los políticos sonríen, contentos de su papel, dan a los votantes feria y le llaman “culturel”. Los periodistas, gustosos, les aplauden, cos...
DOS SONETOS EN DIALOGO SOBRE LAS PALMERAS (Con una nota interpretativa al final) I. La cruz de Mondrian Gráciles, gentiles, al mar erguís palmeras que en su línea se elevaban, al horizonte inmenso se enfrentaban, y en cruz sagrada al mundo resistís. Mondrian os soñaría, pues tejéis rectas puras que al aire se entregaban, formas que en mar y cielo se encontraban, símbolo eterno que jamás huís. Compañeras del alma en soledades, sois báculo y consuelo en la tormenta, flexibles en la furia del destino. Naturaleza o Dios dio claridades, templanza que a los hombres alimenta, y un gesto vertical que apunta al sino. II. Las suripantas Mas no sois solo espíritu en el cielo: místicas, sí, mas carne que se ondula, palmeras que la brisa disimula, y el aire es danza, ritmo sin recelo. Suripantas del vientre, con su velo, mezcláis lo sacro y lo sensual que ulula, dando al espacio un arte que vincula lo profano y lo santo en paralelo. Así vivís, palmeras, en contraste: con gracia os vence el huracán ...
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